martes, 5 de abril de 2011

Puente de la Cantina al Puerto de Cotos




El puente de la Cantina, de un arco único de medio punto, construido en la época de Carlos III, a la vez que la carretera que desde La Granja de San Ildefonso lleva hacia el puerto de Navacerrada, y situado antes de empezar las "siete revueltas" (poco después del kilómetro 130), será el inicio de esta ruta entre otras razones por la facilidad que ofrece para dejar el vehículo en la pequeña explanada existente antes de cruzarle, a la izquierda de la calzada.

Presidiendo la explanada nos encontramos con una fuente conocida con distintos nombres, como de "la Canaleja", de "la Cantina" o "del Peñón" -como se la denomina en el libro "La Granja y Valsaín, las otras fuentes" de Juan Antonio Marrero, en el que nos dice que, también, se la llama "de los tres caños"-, permitiéndonos añadir que "el Peñón" está situado muy cerca, al poco de entrar por la pista que sale a la izquierda de la fuente y donde existió una casa de guardas que todavía aparece en alguna cartografía (por ejemplo en la que se puede consultar en http://www.ign.es/iberpix/visoriberpix/visorign.html). En todo caso, el agua de dicha fuente viene entubado desde la de la Canaleja, situada a su derecha, en un plano superior y a unos doscientos metros de distancia. Esta fuente, vamos a llamar del Peñón, puede que sea la más "monumental" de las existentes en el pinar.





Bien, una vez que nos hemos situado vamos a intentar explicar un poco lo que fue y, sobre todo, lo que es ahora el Camino Viejo del Paular. Para ello tenemos que empezar señalando que El Paular, junto con el Valle de Valsaín, el Real de Manzanares y El Escorial, es uno de los cuatro punto más significativos, históricamente, de la Sierra de Guadarrama. Lo que fue es que "Debió construirse en el Siglo XVIII, probablemente durante el reinado de Felipe V porque presenta analogías con el camino de la Fuenfría: tiene el mismo tipo de pavimento, los mismos muros de borde, y los vados pavimentados son iguales, aunque en conjunto el camino del Paular es de menos calidad que el de la Fuenfría. ... También sabemos que los primeros Borbones iban con frecuencia de La Granja al Monasterio del Paular. El trazado del camino del puerto del Paular es el siguiente ...: se separa de la carretera de La Granja a Navacerrada a la altura de la fuente de Caño Seco [situada junto a la carretera, a la derecha, dirección Segovia, a poco menos de un kilómetro del puente] y comienza la subida por la ladera de Peña Citores, cruza el arroyo del Paular por un vado, y empalma con la carretera forestal que sale del principio de las Siete Revueltas y sigue por la ladera de Peñalara; esta carretera forestal coincide en su primer tramo con el camino descrito en el diccionario de Madoz que pasa por el puerto del Paular, aunque debe haber un error porque sitúa su salida en la conclusión de las Siete Revueltas y no en su principio. En la descripción del diccionario, el camino ''se halla casi enteramente oscurecido y no puede atravesarse sin el auxilio de algún perito a no exponerse de continuo a perderse entre los inmensos pinares y matorrales por donde cruza''. El camino real se separa de la carretera forestal y sube por el valle del arroyo del puerto del Paular cruzándolo varias veces mediante vados; en el ultimo tramo se apoya en la ladera de Peña Citores y Dos Hermanas hasta llegar al puerto" (la extensa cita es del muy interesante libro de Leonardo Fernández Troyano "Los pasos históricos de la Sierra de Guadarrama").

Madoz, concretamente, lo describe como "subiendo el puerto de Navacerrada con direccion á Madrid, y á la conclusion de las famosas 7 revueltas, se encuentra sobre la izq. el camino de carruage que conduce al ant. monast. de cartujos del Paular, por el cual solian ir SS.MM. desde la Granja en las temporadas de jornadas, y cuantas no querian hacerlo por el penosísimo del Rebenton; este dista de dicho monast. 2 1/2 leg., habiendo 6 por el camino de carruages. Suspendidas hace muchos años aquellas escursiones, se halla casi enteramente oscurecido, y no puede atravesarse sin el auxilio de algun perito, á no esponerse de continuo á perderse entre los inmensos pinares y matorrales por donde cruza, siendo ademas intransitable la mitad del año por las muchas nieves".

Después de esta entrada, quizás un poco extensa, pero creo que muy instructiva, vamos a andar, que es lo que trata este blog y a conocer en una buena parte el estado actual del Camino Viejo de El Paular. Y empezamos dirigiéndonos hacia la derecha de la fuente, a un torno que nos permitirá iniciar el camino.




Una facilidad que tiene la ruta que vamos a seguir es que está marcada con puntos amarillos en bastantes pinos, como podremos apreciar desde prácticamente el principio




El amplio camino por el que hemos empezado pronto se va a transformar en una estrecha senda que, en ligera pero constante subida, y después de pasar sin ningún problema el arroyo de las Lombrices (puede que incluso sin darnos cuenta, por ausencia de agua) nos va a depositar en la vereda de La Canaleja (seguramente parte del Camino Viejo)




Ahora no tenemos más que seguirla hasta que, al llegar al arroyo del Cancho (que, si nos apetece, y lleva bien de agua, podemos remontar durante unos cuatrocientos o quinientos metros para encontrarnos con una pequeña cascada), y nada más superarle por un puente de madera dejaremos el Camino Viejo para, girando a la izquierda, seguir por la Vereda de la Canaleja



Otra vez iniciamos una subida (tendremos que salvar unos sesenta metros de desnivel en algo más de trescientos de distancia) que, según nos acercamos a la Pradera de Vaquerizas, va suavizando hasta convertirse en un cómodo y hermoso paseo entre pinos




Llegados a la Pradera, normalmente ocupada por pinos cortados que esperan su traslado, podemos observar, al fondo, la pista asfaltada que desde la fábrica de Valsaín, por la Cueva del Monje, lleva hasta la primera de las revueltas y, al otro lado de la pista, un vivero convenientemente cercado



En este punto, giramos a la izquierda, pista arriba, hasta que, a unos doscientos metros, veamos, a la derecha, otra pista, ésta de tierra, cuya entrada también suele ser utilizada de cargadero



De nuevo nos encontramos en el Camino Viejo del Paular aunque, según las descripciones que dejamos transcritas más arriba, originalmente no debía ir por esta zona, sino más a la derecha, junto al arroyo del Paular, por los corrales del Juncional. Al poco de iniciar esta pista, pegada al arroyo de Peña la Cabra podemos observar la roca que le da nombre, una especie de menhir cubierto en gran parte de musgo y que en la foto que sigue se ve desde su parte trasera




Junto ésta y en un pequeño bolo, prácticamente cubierta por un joven pino, podemos ver una placa con la inscripción "Altitud: 1500 mtrs. Cº Viejo del Paular. Año 2002", y corregida, creo que certeramente, la altitud con una anotación posterior "1570".




El ancho camino, con algunos repechos que nos obligan a bajar el ritmo, no tiene pérdida y, según la época, nos permite disfrutar con los arroyos que le atraviesan, el de Iniesto y, sobre todo, el más caudaloso, del Infierno.
Según vamos llegando a nuestro destino se hace más patente el Camino Viejo y podemos observar los restos de sus "muros de borde"



En esta zona el Camino se encuentra muy deteriorado y con bastante humedad, lo que obliga a circular por un sendero paralelo, situado a su derecha, hasta prácticamente llegar a la vista del puerto, nuestro destino



La ruta se puede hacer, más o menos, en dos horas. El desnivel ronda los 500 metros y la distancia los cinco kilómetros y medio. Agua al principio, en la fuente del Peñón y al final, a la entrada del Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara.

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miércoles, 22 de julio de 2009

Miradores al valle de Valsaín: Maravillas y Cogorros





La de hoy es una ruta de no muy larga duración (en media hora, más o menos, y dependiendo de lo que nos entretengamos, estaremos en el mirador de Maravillas), muy sencilla de seguir y extraordinariamente gratificante para los que gustan de los espacios abiertos y de la visión de las montañas que cierran, por uno y otro lado, el valle de Valsaín.

Para iniciar la ruta subiremos hasta el puerto de Navacerrada, dejando el coche en su aparcamiento -con gorrilla incluido- y, atravesando la 601, subir por la pista asfaltada que conduce a la pista de esquí del Escaparate:






Después de una breve ascensión nos encontraremos, enfrente, con la residencia militar de Cogorros hacia la que dirigiremos nuestros pasos, concretamente, a su esquina izquierda:




Avanzaremos por una "calle" pegada al edificio y pasaremos primero junto al Observatorio Meteorológico de Navacerrada






y seguidamente al lado de las instalaciones de medición del Instituto Nacional de Meteorología





El camino, muy visible, va llaneando y con subidas y bajadas poco significativas (nos vamos a mover entre los 1.860 y 1.880 metros de altura). Justo al terminar una de esas subidas, nos encontramos con un afloramiento de rocas a la derecha del camino



Justo en este lugar giramos a la derecha y encontramos la entrada al mirador de Cogorros (también conocido con otro nombre del que no voy a acordarme) con la Bola del Mundo al fondo




El mirador original fue "urbanizado" en los primeros años de la década de los cincuenta del siglo pasado y cuenta con bancos donde descansar y un muro de granito que protege de posibles caídas



Desde este mirador las mejores vistas son, además de Guarramillas, hacia Cotos, con la Hermana Menor en primer término y Peñalara al fondo




Después de emplear el tiempo que nos parezca en contemplar el paisaje, seguiremos por el mismo camino, bajando y subiendo hasta que nos encontramos enfrente de dos conglomerados de rocas, a izquierda y derecha del camino.



Hemos llegado al mirador de Maravillas (fotografía de cabecera), a cuya parte superior podemos acceder con facilidad, incluso por medio de unas rústicas escalera en su inicio. Desde mi punto de vista este mirador tiene el nombre apropiado. Podemos dirigir nuestra mirada a la izquierda (casi el Norte) para ver el valle y, al fondo, la Atalaya, también al frente, donde las Dos Hermanas y Peñalara se elevan sobre Peña Citores




Y girando a nuestra derecha primero vemos Siete Picos



Y girando aún más el Montón de Trigo, la Mujer Muerta (con La Pinareja en primer plano) y, más abajo, entre el pinar, el claro donde se asienta Casarás (casa de Eraso, por Francisco de Eraso, secretario que fue de Felipe II), protagonista del libro de aventuras "La sombra blanca de Casarás", de Jesús de Aragón, publicado en 1.931. También es fácil apreciar la doble línea, casi paralela, que forman la pista que sube hasta la Fuenfría y la calzada romana.




No debo terminar sin hacer mención a picos que cierran el valle por el límite con la provincia de Madrid, visibles desde este mirador y que son el principio de la Cuerda Larga, ruta de senderismo que desde el puerto de Navacerrada lleva al de la Morcuera y que se inicia subiendo a Guarramillas, continuando por el Cerro de Valdemartín y siguiendo por las Cabezas de Hierro, Menor y Mayor (ésta la máxima altura de la ruta con 2.383 metros). A este lado también podemos apreciar unas "paralelas", la carretera y la vía del tren que conducen a Cotos.






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miércoles, 8 de octubre de 2008

Miradores al Valle de Valsaín - La pradera de Navalazor



Varios son los miradores que nos permiten admirar la grandeza del valle de Valsaín y su incontable arbolado. Llegar a alguno de ellos (por ejemplo a Peña Citores o las Camorcas) requiere un notable esfuerzo, más en el primero que en el segundo de los ejemplos, pero asomarnos desde otros (Cerro del Puerco, el de Cogorros o el de Maravillas) tan sólo nos exige las ganas de dar un paseo más o menos costoso. Estos miradores, los cinco citados más "El Mirador", ubicado en la vertiente oeste del Moño de la Tía Andrea y citado en la anterior ruta, y el de la Pradera de Navalazor, al que vamos a ir en esta ruta, son los lugares que entiendo más idóneos para hacernos una idea de la riqueza paisajística y natural de este rincón del Guadarrama.

El inicio de nuestro camino se encuentra justo en el kilómetro 132 de la carretera de subida, desde Segovia, al Puerto de Navacerrada, en una de las "siete revueltas", curva a izquierdas que nos deja sitio suficiente para aparcar dos o tres vehículos y donde apreciamos el inicio de una pista asfaltada, cerrada por una barrera con torno de acceso para las personas (fotografía 1).



No tenemos más que seguir la pista, en muy suave ascenso, en la que pasaremos de una altitud de 1460 metros a unos 1520 en poco más de un kilómero, hasta que veamos, a nuestra derecha, una pequeña pradera, a veces utilizada -como tantas otras- como cargadero de troncos (cargadero de la Cuesta de los Muleros, lleva por nombre, con recuerdos a García Lorca) -fotografía 2- donde dejaremos la pista asfaltada para coger un visible camino -fotografía 3- que, descendiendo, nos llevará hasta el arroyo del Telégrafo.








































Antes de continuar, vamos a hacer una pausa y asomarnos -no es difícil, pero sí requiere prudencia- al fondo de esta pradera que termina en un pequeño y estrecho barranco por donde discurre el Telégrafo, pequeño arroyo que nace cerca de la pista de esquí del mismo nombre, arriba, en Navacerrada, para atravesar, poco después, la más que conocida -y caminada- senda Smith. Si nuestro paseo lo hacemos en invierno o en el deshielo, la sensación de ver pasar tanta agua por un sitio tan angosto no nos dejará indiferentes, más aún si nos atravemos a seguir bajando ya que, pocos metros arroyo abajo, éste forma un bonita cascada, lo suficientemente digna como para salvar las dificultades de acceder a sus mejores vistas.

Sigamos, vamos a bajar al Telégrafo (fotografía 4) y atravesarle -pocas veces no se podrá hacer por la cantidad de agua que lleve- e inmediatamente vemos el camino -fotografía 5- que, salvando un desnivel de unos cuarenta metros y después de haber andado medio kilómetro, nos deja en las puertas de la Pradera de Navalazor -fotografía 6.



































Ya hemos llegado. Sólo nos falta dirigirnos hacia la derecha, donde vemos un grupo de graníticas rocas que forman el mirador -fotografía 7-, sentarnos y disfrutar. Al otro lado del barranco, arriba, podemos ver Peña Citores -fotografía 9-, otro de los miradores -desde mi punto de vista, el mejor- y detrás Dos Hermanas. A la izquierda, el valle con el pelado Matabueyes a la izquierda y el Cerro del Puerco a la derecha, encima de La Pradera y más al fondo el embalse del Pontón y La Atalaya -fotografía 8.



El dato: La Pradera de Navalazor se encuentra, según el GPS: N40 48 20.9 W4 01 45.2 y este es el perfil de la ruta:



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